viernes, marzo 20, 2009

Blanco y negro


BLANCO:
"Operación garbanzo"
El fin de semana pasado nos reunimos casi todo el grupo de amigos del colegio y acudimos a León para comer el famoso cocido maragato. El sábado compartimos vicios: algunos saborearon las especialidades leonesas en Astorga y otros jugaron al golf. A las cinco nos reunimos frente a la puerta de la catedral de León. Tras la visita, acudimos a casa de Chema y Leticia, los anfitriones. No hay palabras para describir el fantástico chalet en el que viven: al contemplar el vestidor soltamos unos cuantos gritos (anuncio de Heineken), mi envidia insana apareció al descubrir la inmensa estantería que abarcaba las dos plantas, una cocina de ensueño, una despensa de lujo... "Me siento como si estuviera en la serie Miami Vice", comentó Antonio al observar el jardín.
Los niños corrieron al ala de juegos infantiles (más que ala, alerón). Chema se colocó su delantal de rayas y comenzó a dar instrucciones culinarias: "Mayte, corta las aceitunas en rodajitas", "Nuria, extiende la sobrasada sobre las tostas y coloca encima un poco de brie"... Las risas, anécdotas y el buen vino amenizaron el trabajo: dar la cena a los infantes y poner la mesa para los padres.
Llegó la calma y aprovechamos para degustar los manjares elaborados por Chema: empanada, pizza, tostas, embutido... David, mientras, nos fotografiaba para trasladarnos a otro tiempo con su pda... Y la noche se escurrió con dulzura y con la promesa de repetir en breve.
Al día siguiente, en Castrillo de Polvazares, saboreamos el famoso y copioso cocido maragato de Casa Maruja. Rebosantes de comida volvimos a nuestros lugares de origen con la sonrisa pegada a la cara y la felicidad de haber vivido un fantástico fin de semana con la mejor compañía posible.
¡Todo un éxito!


NEGRO:
Ictus
Pero la felicidad nos duró poco tiempo. La vuelta al trabajo nos sumergió de nuevo en el ERE, el monotema que nos está amargando la vida y sobrellevamos con dignidad. Pero lo peor estaba por llegar. "Emma, me acaba de llamar mi hermano, a mi padre le ha dado un ictus (infarto cerebral)", dijo Alonso al acercarse a mi mesa. Y... y no tuve palabras que decir... y vi como corría al hospital... y sentí el miedo... y noté como los pilares que sustentan mi vida empezaban a tambalearse (familia, trabajo...)... y el miedo aumentaba... y deseo que acabe este mes de marzo, este negro mes de marzo.

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